Apuntes para una Saga Salvaje

Y pensar que comenzó como una broma.

Recordemos.

Luego del éxito de Rocky IV, estrenada en el verano de 1985, película en la que el personaje creado e interpretado por Sylvester Stallone dejaba a un lado las sutilezas y se plantaba como el defensor de occidente contra el bloque comunista, la pregunta fue ¿Y ahora contra quién lo van a enfrentar?

Una de las respuestas fue: pues contra un extraterrestre.

Obvio, esa respuesta era un chiste. Uno que corrió por los pasillos de las casas productoras y también por los cuartos de guionistas en Hollywood. Solo que a al productor Joel Silver no le pareció tan mala idea y por eso le pidió a los guionistas John y Jim Thomas que le escribieran un tratamiento. Luego, tras aprobar el tratamiento (que por cierto, más que a Rocky al que enfrentaban el extraterrestre era a un Rambo), les dijo a los Thomas que hicieran el guion mientras que él armaba al equipo. Y ya para ese momento Silver tenía claro que no sería Stallone el que protagonizaría la película resultante, sino su entonces rival en la taquilla: Arnold Schwarzenegger.

Así fue el origen de Predator (1987), filmada en Jalisco, México, con un presupuesto modesto y que resultó un trancazo taquillero. Obvio, no del calibre del Rocky IV pero suficiente como para pensar en que debían hacer una secuela.

Y sí, Predator fue una broma que se tomó en serio y que se llevó a sus últimas consecuencias iniciando una franquicia que tiene ya nueve títulos. Franquicia que se ha ido a los cómics, novelas, videojuegos, y que en el peor de los casos (¿Alien vs Predator: Requiem?), ha logrado generar los números necesarios en la taquilla como para justificar una nueva entrega cada cierto tiempo.

Pero de todos los que han sido convocados para firmar una entrega, solo un director (y guionista) puede presumir que se ha encargado de tres títulos sucesivos en tan longeva saga.

Ese es Dan Trachtenberg (1981, Filadelfia), que tomó las riendas en el 2022 con Prey.

Prey fue una cinta cuya mayor crítica fue que no se presentó en cines al ser parte de la oferta de la plataforma de streaming estadounidense Hulu. También por su campaña publicitaria que, ni modo, o debería decir: al modo, reveló que se trataba de una cinta de la franquicia Predator aunque Trachtenberg la planeó para que dicha revelación fuera una sorpresa.

Trachtenberg ha repetido en este 2025 y por partida doble. De nuevo para Hulu (en México está en Disney+) con la cinta animada Predator: Killer of Killers que se estrenó en junio. Y ahora en los cines de casi todo el mundo con Predator: Badlands.

Y bueno, con estas últimas entregas queda claro que lo que ha hecho que la franquicia Predator logre esos nueve títulos (siete en solitario y dos haciendo pareja con la franquicia Alien), es que nunca ha repetido su fórmula.

Porque, recordemos de nuevo, aquel primer Predator fue una cinta que jugó con la idea de hacer una versión de la casa embrujada pero en lugar de una casa fue una selva, y en el papel del fantasma o el demonio se trató de un extraterrestre cazador (que, sí, iba a ser interpretado por Jean-Claude Van Damme) persiguiendo a unos humanos belicosos ¿Por qué? Porque según su lore, dicho extraterrestre proviene de una raza de seres cazadores que recorren el espacio buscando retos para demostrar su valía.

Y eso es todo. Supongo que parte de su éxito también proviene de la sencillez de su planteamiento.

Eso le sirve a Trachtenberg tanto para planear la trama de Badlands con para introducir su gran novedad: estamos ante la primera película de la franquicia narrada desde la perspectiva del Predator.

O del yautja, porque esa es la raza de esas criaturas.

Resulta que lo que Trachtenberg y su co guionista Patrick Aison nos han preparado es otra novedad: también es la primera cinta de crecimiento protagonizada por un yautja llamado Dek (Dimitrius Schuster-Koloamatangi). Porque de eso va esta Badlands, de un joven y desdeñado aprendiz de cazador que deberá cazar a una criatura mítica que vive en un peligroso planeta llamado Genna y solo para demostrar su valía ante su clan y en especial ante su padre.

Y en ese viaje iniciático, nuestro protagonista se topa con una trama ajena que, de nuevo, revelada en los materiales publicitarios, vuelve a acercar a este universo con el de Alien. Pues resulta que hasta ese planeta ha llegado la siniestra compañía Weyland-Yutani y Dek deberá hacer mancuerna con la maltrecha (y animosa) sintética Thia (Ellen Fanning). Como se dijo, Dek es un aprendiz de cazador y Thia es una fuente inagotable de información. Thia le dice que si la ayuda en su misión, le dirá todo lo que tiene que saber para derrotar a esa criatura, pero lo que no le dice es que ella tiene sus propios intereses.

Y dejémoslo así. Porque el resultado es una entretenida y jocosa cinta de acción y ciencia ficción que reafirma que esta franquicia podrá seguir sacando títulos cada tanto tiempo siempre y cuando se la encarguen a gente como Trachtenberg.

Atentamente, el Duende Callejero

Agustín Galván

Estás en el blog: filias y fobias de @duendecallejero. Inicié escribiendo sobre mis gustos y disgustos en materia de cine y literatura en algún momento del 2003. Solo que entonces fue en otro lugar, en otro espacio (ahora fallecido). La versión que ahora vistas es nueva (aunque ya tiene sus años). Gracias por la visita y si te apetece, deja tu comentario.