El legado Bachman

Es octubre y, dicen, hay una tradición que debemos cumplir: ver diariamente una cinta de horror, terror y anexas, o en su caso leer relatos y novelas del tipo. Así que, con su permiso me dispongo a cubrir parte de mi cuota.

Comencemos con un poco de historia.

Resulta que de 1977 a 1984 al escritor Stephen King (sí, al que ya le he dedicado más de un escrito en este espacio) le publicaron cinco novelas con el seudónimo Richard Bachman.

Dicen que hubo razones de peso para hacerlo.

Por ejemplo, dijeron que como King llevaba un insólito récord tanto de publicaciones como de ventas, sus editores decidieron que lo mejor era crear ese seudónimo para publicarle esas cinco novelas oscuras, experimentales y violentas que King tenía guardadas en el cajón de los primeros o segundos intentos.

Que eran cinco novelas de concepto. Esto significaría que narraban lo que le ocurre a un personaje (o a un grupo de personajes) con una única situación especial y regularmente en un solo escenario. Algo que no iba con el King que todos conocían por aquellos años.

Por ejemplo, lo que le sucede a cien jóvenes que deben cumplir con la tradición anual decretada por un gobierno ultraconservador. Se trata de una marcha por kilómetros y kilómetros de carretera, vigilados por una fuerza militar y por miles de cámaras que harán que la población se siente frente a pantallas y siga kilómetro a kilómetro el evento. Las reglas son sencillas: los jóvenes caminarán a un solo ritmo y sin detenerse ni descansar. Si alguno para su marcha por cualquier razón, incluyendo un resbalón, un francotirador acabará con sus vidas. La competición que, claro, recuerda al clásico relato The Lottery de Shirley Jackson, termina cuando solo uno de esos jóvenes queda de pie. Ese es el argumento de The Long Walk (publicado en 1979) de la que tenemos una reciente adaptación dirigida por Francis Lawrence y escrita por JT Mollner.

Otro ejemplo es el siguiente: un adolescente, Charlie Decker, es expulsado de su preparatoria luego de protagonizar un incidente que mandó al hospital a su profesor de química. Pero en lugar de marcharse, Decker va a su casillero para recoger una pistola. Luego entra en su salón, le dispara a su maestra de álgebra e inicia el secuestro de sus compañeros de clase. Comienza así un juego del gato y el ratón con cada uno de sus compañeros, que acabará recordando lo sucedido en otras obras de King: The Mist y The Perfect Storm. Esta es Rabid (publicada en 1977 y que fue la primera de las novelas de Richard Bachman), que entiendo que jamás tendrá una adaptación debido a que de todos sus escritos, es el único que King decidió quitar de su catálogo luego de enterarse que, en 1988, Jeffrey Lyne Cox, estudiante de preparatoria que tomó como rehenes a sus compañeros de colegio e hirió a profesores y autoridades, mencionó que se había inspirado en ella para cometer su crimen.

Va uno más: estamos en el año 2025 y un hombre está desesperado debido a que tiene una hija enferma y nada de dinero, así que decide concursar en un violento reality show que es el entretenimiento más exitoso de todos los tiempos. Se trata de sobrevivir 30 días y así ganar una fortuna. Para lograrlo, el concursante partirá con una cantidad de dinero en el bolsillo y una cámara de video, y por cada día que sobreviva su capital irá creciendo hasta alcanzar los mil millones de dólares. Pero diariamente tendrá que dar muestras de vida enviando dos videos diciendo que ha sobrevivido. El asunto es que otros también ganarán una fortuna cazándolo a él y a los otros concursantes, además que, como su rostro será público, cualquier persona deseosa de ganar algo de dinero podrá meterse en la cacería. De eso va The Running Man (publicada en 1982), que curiosamente ha tenido dos adaptaciones. La primera fue en 1987, y esa solo tiene el nombre de la novela, el nombre del protagonista, la idea general del concurso y fue protagonizada por un Arnold Schwarzenegger que estaba por convertirse en la estrella taquillera que conocimos gracias a Terminator 2: Judgment Day de 1991. La segunda está por estrenarse, y fue dirigida y co escrita por Edgar Wright, que no se ha cansado de decir que es fiel a la novela (cosa que pongo en duda y solo por una razón: su final).

Hubo un par más: Roadwork de 1981 y Thinner de 1984, última de las publicadas bajo ese seudónimo que terminó debido a que un empleado de una librería comparó los registros de derecho de autor y descubrió que las ganancias de esos libros iba a las arcas de King.

Luego, en 1996 y en 2007, King decidió publicar otras dos novelas del cajón con ese seudónimo: The Regulators y Blaze. Ambas, escritos de sus juventudes que no había dado a conocer. El segundo, por cierto, fue mencionado en la parte final de su colección Different Seasons. Por el éxito que había tenido Carrie, su entonces editor Bill Thompson le preguntó qué era lo que seguía. King escribió que:

Así que envié Blaze y Second Coming. Escribí la primera nada más terminar Carrie, en los seis meses que el primer borrador de ésta se pasó madurando en el cajón de un escritorio, y la segunda durante el año, más o menos, en que Carrie estuvo avanzando como una tortuga hacia su publicación.

En ese escrito, King dice que Blaze jugó un papel importante en su carrera. Pues Thompson optó por la segunda novela, Second Coming, que ahora conocemos como Salem’s Lot (y que cumple cincuenta años este año), y no por ese manuscrito que habría alejado a King de los terrenos del horror.

Al respecto, King escribió que un pesaroso Thompson le dijo:

Te encasillarán.

A lo que King le respondió que estaba bien.

Y bueno, si están de humor para novelas de un solo escenario y una sola situación, con finales grises y con una violencia descarnada, el legado de Bachman es una buena opción para cumplir su propia cuota de octubre.

Más teniendo disponible una adaptación reciente (que la otra se estrenará en noviembre).

Atentamente, el Duende Callejero

Agustín Galván

Estás en el blog: filias y fobias de @duendecallejero. Inicié escribiendo sobre mis gustos y disgustos en materia de cine y literatura en algún momento del 2003. Solo que entonces fue en otro lugar, en otro espacio (ahora fallecido). La versión que ahora vistas es nueva (aunque ya tiene sus años). Gracias por la visita y si te apetece, deja tu comentario.