Monstruos somos y monstruos seremos

Dijo Maggie Gyllenhaal (1977, Nueva York), en entrevista con Lulu García Navarro para The New York Times, que lo que hizo que escogiera a The Bride! (2026, Estados Unidos) como su siguiente película tras el éxito de The Lost Daughter (2021; Estados Unidos, Reino Unido, Israel y Grecia), adaptación de una novela de Elena Ferrante que fue su primer largometraje como directora y guionista; fueron esencialmente dos cosas.

La primera: que luego de hacer una película pequeña cuyo impacto resultó apabullante para los involucrados (desde la cantidad de personas que la vieron en Netflix, las reseñas positivas y hasta las varias nominaciones que incluyeron tres al Oscar: para ella por guion adaptado, para Jessie Buckley por actuación femenina de reparto y para Olivia Colman por actuación protagónica femenina), decidió que ahora haría algo grande.

Y esa decisión vino de no saber cuánto le duraría

Y, segundo, que mientras revisaba opciones de proyectos, entre ellas blockbusters para Disney o Warner, vio a un joven con el tatuaje de la caracterización de Elsa Lanchester de The Bride of Frankenstein en el brazo y preguntó quién era esa mujer.

Y cuando supo quién era, recordó que ni había leído la novela de Mary Shelley ni había visto alguna de las tantas películas que se han inspirado en ella. Pero seguía pensando en la imagen del tatuaje. En su fuerza y lo salvaje que le pareció.

Así que decidió ver la cinta de 1935 que dirigió James Walle y quedó decepcionada debido a que solo se trataba de una película sobre el barón Frankenstein, su monstruo y un científico aún más loco que el que inició todo: el doctor Pretorius. Pero la Novia del título está ausente en su propia película. Dijo Gyllenhaal:

Solo aparece por tres minutos y no dice ni una palabra. Pero aún así logró colarse en la cultura popular.

Acto seguido, leyó la novela, que le gustó, y luego dijo que ella haría la película sobre la Novia que imaginó tras ver el rostro de Lanchester en el brazo del joven.

Hice esta larga introducción porque pienso que resume bien cuál es el principal problema que tiene esta ¿adaptación? ¿homenaje?… ¿Delirio?

Maggie Gyllenhaal cumplió sus dos deseos con The Bride!: se ha encargado de una superproducción con Christian Bale como Frank, el monstruo, y Jessie Bluckey como la Novia.

Cierto, la película no esconde sus ambiciones estilísticas con ese diseño de producción que nos sumerge en una versión adulterada, sexosa y violenta del Estados Unidos de los tiempos de los años 30s. Y además le dio a la Novia lo que a su juicio nadie le había dado: la oportunidad de brillar. Supongo que nadie le dijo que existe otra cinta también llamada The Bride (o La Prometida) que se estrenó en 1985, dirigida por Franc Roddam y con Sting como Frankenstein y Jennifer Beals con Eva, la Novia.

Pero, como bien dijo Gyllenhaal en la entrevista que cité al inicio, no conocía el material fuente y solo lo leyó como parte de la investigación. Entonces, y se nota, por segunda vez al hilo (porque la versión de del Toro anda por estos rumbos) toda idea de cuestionar las consecuencias de que el hombre juegue a ser Dios desafiando a la muerte son inexistentes en este collage de musical, gangsters y horror salpimentado con trazos de comedia romántica. Y de nueva cuenta el dilema a explorar (y explotar) es el de que los verdaderos monstruos somos nosotros mismos, los humanos, porque, ay, monstruos somos y monstruos seremos.

Así que nos quedamos con un espectáculo que, cierto, en momentos atrapa. Pero tampoco sabe a fin de cuentas qué intenta contarnos, porque su relato se nota más parchado y remendado que el cuerpo del tal Frank.

Cero y van dos con estas películas basadas en Frankenstein.

Atentamente, el Duende Callejero

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Agustín Galván

Estás en el blog: filias y fobias de @duendecallejero. Inicié escribiendo sobre mis gustos y disgustos en materia de cine y literatura en algún momento del 2003. Solo que entonces fue en otro lugar, en otro espacio (ahora fallecido). La versión que ahora vistas es nueva (aunque ya tiene sus años). Gracias por la visita y si te apetece, deja tu comentario.