Encuentros lejanos

Cuenta la historia que en 1925, el empresario Clarence Birdseye, oriundo de Nueva Jersey, inventó una máquina para congelar pescado. Y que (poco) tiempo después otra empresa, Maxson Food System, perfeccionó el invento de Birdseye para producir las primeras cenas congeladas que fueron vendidas a las aerolíneas, que en era la industria que estaba agarrando vuelo (disculpen, no me pude contener). Luego, ya en los años cincuenta, una empresa llamada Swanson empleó esta tecnología para congelar pavos pues desde hacía años en el día de Acción de Gracias se registraba una crisis debido a que no se podía suplir la demanda.

¿A dónde voy con estos datos?

Bueno, a que la tradición de llegar a casa o al departamento luego de una jornada de trabajo. Tomar un baño, ponerse ropa cómoda, abrir el congelador y sacar una cena congelada, calentarla y luego sentarse frente a una pantalla de cualquier tamaño (porque hay muchos que no tienen problema con usar su teléfono) para ver una película, es una costumbre que millones de personas, tanto solteras como casadas o dejadas, tienen alrededor del mundo cada noche.

El asunto siempre no está en decidir qué cena van escoger, porque entiendo que las opciones son algo limitadas. La cuestión está en la película que van a ver.

Bueno, pues la pareja de productores, guionistas y directores compuesta por Phil Lord y Chris Miller ponen sobre la mesa al menos cuatro títulos que resultan perfectos para tal fin. Y este 2026 han entregado el quinto: Project Hail Mary (2026, Estados Unidos).

Sí, lo sé, la película de momento solo puede verse en cines. Pero, vamos, sabemos que ya llegará a alguna plataforma y que estando ahí claro que será la compañía perfecta para esas miles de cenas que serán ingeridas en el que se presume ya que será el verano más cálido que hemos tenido en años (digo, cada año nos dicen lo mismo).

El doctor Ryland Grace (Ryan Gosling) despierta del coma inducido en una nave que viaja en autopiloto hacia una estrella lejana que llaman Tau Ceti. Grace no recuerda quién es o qué hace ahí. Nada. Pronto descubre que sus dos compañeros han muerto y que su única compañía ahora es una inteligencia artificial que gobierna la nave y que no resuelve bien sus dudas (solo por eso sabemos que la película no se sitúa en el futuro: la tal inteligencia artificial, como dijo alguien alguna vez, sirve para lo que sirve pero no sirve para lo que no sirve).

Poco a poco Grace irá recordando (y nosotros nos iremos enterando junto con él) qué hace ahí.

Resulta que unas bacterias espaciales (que el propio Grace descubrió en un laboratorio militar y de paso bautizó como los astrófagos) están comiéndose a las estrellas. A todas las que puede observar el hombre. Menos a una, Tau Ceti. Así que, como el cálculo para que el sol comience a apagarse es de, años más, años menos: 30 años, las naciones se unen para una realizar una medida desesperada (de ahí el título original): mandar a un equipo al espacio, usando como gasolina a las mismas bacterias por lo que la velocidad de la nave sería la necesaria para cumplir la misión a tiempo, y descubrir la razón por la que Tau Ceti es la única estrella que no se está apagando.

Pero Grace será muy bueno para la física y la biología y hasta para dar clases de astrofísica a niños (porque a eso se dedicaba antes de ser reclutado por la ¿agente? Eva Stratt que interpreta Sandra Hüller); pero ni es astronauta ni navegante ni héroe.

Y eso es lo que tendrá que aprender (y también aprehender) si es que quiere salvar al universo y mantenerse con vida de paso.

Sí, lo sé: estoy omitiendo algo grande, pero como yo sí disfruté la sorpresa cuando la leí en la también exitosa novela homónima de Andy Weird que fue publicada en el 2021, lo dejo fuera de este texto (aunque dicha sorpresa esté en el trailer, algunos promocionales y etcétera).

Project Hail Mary tiene un guion firmado por Drew Goddard, que como dijo con John August:

A couple of things I do when I finish the book like that, that I’m actually thinking of doing, I quickly write down the 5 or 10 beats that I think that I love more than anything, that are the things. I write them down. I put them in giant font on my wall before I speak to anyone because I know at some point, all of these things are going to come under siege, all of them. Also, not just the outside world, not just people working on the film, not just executives, not just– also by me because you do start to second-guess everything in the course of making a movie. I kept looking at that.

Y también tiene mil y una referencias a otras cintas y series (desde Rocky hasta Hellraiser; pero, curioso, no hay ni una a Sunshine dirigida por Danny Boyle y escrita por Alex Garland), además de presumir una curiosa selección de canciones (¿será este apartado el que consumió gran parte de su presupuesto? Los derechos por canciones son cosa de cuidado); no solo será una compañía perfecta para esa cenas frías-calentadas que serán consumidas dentro de unas semanas. También es, y lo digo por su presupuesto reportado de 200 millones, la película coming-to-an-age más cara de los últimos años (supongo que la que sigue estando arriba en ese apartado es Gone with the Wind).

Así que, felicidades Miller y Lord porque lograron sacarse la espina de hacer un éxito taquillero no animado luego de lo sucedido hace años con Solo: A Star Wars Story (aunque creo que, como se dice, cuando los corrieron de esa producción lo que realmente pasó fue que esquivaron una bala y de mortero).

Y también para Gosling, al que la taquilla no había tratado bien luego de Barbie. Y eso que protagonizó otra película perfecta para amenizar una de esas cenas frías-calentadas: The Fall Guy.

Atentamente, el Duende Callejero

2 respuestas a «Encuentros lejanos»

  1. Avatar de Paloma Tirado Valenzuela
    Paloma Tirado Valenzuela

    e venido diciendo que the fall guy merecía más de lo que recibió

    Me gusta

    1. Avatar de @duendecallejero

      Entiendo que en streaming a The Fall Guy le fue bien. Pero como aquella otra cinta, The Nice Guys, que se estrenó hace diez años, su paso por la cartelera debió ser otro

      Me gusta

Replica a @duendecallejero Cancelar la respuesta

Agustín Galván

Estás en el blog: filias y fobias de @duendecallejero. Inicié escribiendo sobre mis gustos y disgustos en materia de cine y literatura en algún momento del 2003. Solo que entonces fue en otro lugar, en otro espacio (ahora fallecido). La versión que ahora vistas es nueva (aunque ya tiene sus años). Gracias por la visita y si te apetece, deja tu comentario.