¿Estallidos cercanos?

Resulta que Kathryn Bigelow (San Carlos, 1951) ha regresado.

Sí, la especialista en kinéticos thrillers cargados de testosterona y que anticiparon muchos de los tropos que a los años poblaron la taquilla internacional, presentó su última cinta, Detroit, en el 2017.

Luego, fuera de un comercial para el iPhone 13 Pro en el 2021, parecía que no tenía mucha prisa por firmar otro largometraje.

Pero para nuestra fortuna este año rompe su silencio y presenta: A House of Dynamite (2025, Estados Unidos), escrita por Noah Oppenheim y que tuvo su estreno en el Festival Internacional de Cine de Venecia en septiembre, y que desde hace días la podemos encontrar en Netflix (tras un paso menos que modesto por otros festivales y también algunas salas cinematográficas en Estados Unidos, supongo que para poder apelar a algunas nominaciones).

De entrada diré que con esta película nos queda claro que luego de lo logrado y aprendido con la dupla: Hurt Locker, del 2010, y luego con Zero Dark Thirty del 2012, ambas escritas por Mark Boal, ya no hay vuelta atrás en cuando a ese filón crítico contra el gobierno estadounidense sin que importe de qué color están pintados los muros interiores de la Casa Blanca.

Al parecer para Bigelow y su equipo, en materia bélica a todos los colores tienen que pagar un alto costo por aquello que creen que están defendiendo.

A House of Dynamite no es un simple thriller político, tampoco es una cinta de acción per se. Lo suyo está más cercano a la película de desastres que borda el terror. Y tal parece que viene a ¿cerrar? esa trilogía iniciada por la dupla ya citada.

Trilogía que va sobre el ocaso del Imperio Americano.

Y su estreno se da en un momento que ni mandado a hacer: hace unos días el presidente Donald Trump hizo una gira por oriente y presumió que Estados Unidos es el país que tiene el mayor número de armas nucleares del mundo. Y lo hizo no para informar, sino para dejar claro que nadie debía meterse con ellos porque basta que se apriete un botón para desaparecer a un país belicoso.

Ah, también anunció que quizá volverían a hacer ejercicios nucleares, pero eso va para otra historia.

Y resulta que A House of Dynamite va de que un misil nuclear que ha sido lanzado en contra de Estados Unidos. Lo que atestiguamos son los minutos que corren entre el descubrimiento del misil, investigar quién fue el que lo lanzó, evaluar si se tiene alguna forma de neutralizarlo antes de que alcance su objetivo, hacer un plan de contingencia en caso de que estalle, y, claro, preparar la respuesta a quién quiera que lo lanzara.

Y todo eso lo vemos desde tres perspectivas: la de la capitana Olivia Walker (Rebecca Ferguson), la del Secretario de Defensa (Jared Harris) y la del Presidente de los Estados Unidos (Idris Elba). Sobre eso, lo que tenemos es un recuento de esos minutos desde esas tres perspectivas.

Obviamente estamos ante una ficción que juega con la interrogante de si el gobierno norteamericano está preparado para afrontar una crisis nuclear. Repito, una ficción. Y lo digo pues el mayor crítico de la película ha sido el Departamento de Defensa norteamericano que incluso ha presentado un memo negando que lo presentado en la cinta pueda ser real.

Esto, porque como parte de esos anuncios extraños que suele hacer Trump, dijo que destinará millones de millones de dólares para construir algo llamado Golden Dome.

Digo, repito, recuerdo: claro que no es real.

Es una ficción.

Y no solo eso: es una ficción en la que, por lo que se muestra, se pensó en otro tipo de administración a cargo de la Casa Blanca.

Pero ¿Cuándo fue la última vez que el Departamento de Defensa salió a desmentir lo planteado en una película? Lo recuerdo: fue en 1995 y la cinta fue Crimson Tide, dirigida por Tony Scott y escrita por Michael Schiffer y Richard P. Henrick.

¿Y qué color estaba en esos años en la Casa Blanca?

Definitivo: muchas cosas cambian pero el resto permanece igual. Y a la hora de enfrentar ficciones, todos los colores terminan siendo los mismos.

Atentamente, el Duende Callejero

Agustín Galván

Estás en el blog: filias y fobias de @duendecallejero. Inicié escribiendo sobre mis gustos y disgustos en materia de cine y literatura en algún momento del 2003. Solo que entonces fue en otro lugar, en otro espacio (ahora fallecido). La versión que ahora vistas es nueva (aunque ya tiene sus años). Gracias por la visita y si te apetece, deja tu comentario.